Captura momentos espontáneos
Para contar tu historia en imágenes
¿Sabías que, antes de ser fotógrafa profesional, fui profesora?
¡Y todavía lo soy! Incluso después de empezar mi actividad como fotógrafa en 2019, nunca dejé de enseñar. Me encanta compartir mis pasiones y transmitir lo que me inspira.
Además de mi trabajo como fotógrafa, organizo regularmente talleres de fotografía y vídeo para niños.
Pero hoy quiero hablarte de otra cosa. ¡Tengo muchísimas ganas de compartir contigo mis pequeños trucos para fotografiar a tus hijos en el día a día!
No necesitas una cámara profesional para esto: si usas tu móvil, ¡es más que suficiente!
En los próximos artículos, te enseñaré ideas sencillas para contar, a través de imágenes, tu día a día y la historia única de tu familia. No será un curso técnico de fotografía, sino consejos fáciles y prácticos para capturar esos pequeños momentos que marcan la diferencia.
No dudes en enviarme un mensaje o hacerme cualquier pregunta por correo o insta, ¡estaré encantada de leerte!
Fotos naturales, sin forzar nada
Los niños son más adorables cuando simplemente son ellos mismos. Puede ser mientras juegan a las escondidas, cuando pintan con sus manos llenas de rotuladores o cuando se ríen a carcajadas de un chiste que ellos mismos inventaron… Esos momentos espontáneos cuentan mucho más que cualquier foto posada.
¿Por qué evitar las fotos posadas?
Cuando pedimos a un niño que pose o sonría, muchas veces hace muecas o se pone rígido. En cambio, cuando le dejamos moverse libremente y expresarse, capturamos momentos llenos de vida y emoción.
Por ejemplo, imagina a tu hijo jugando en el jardín, totalmente concentrado en hacer un pastel de arena. Si te acercas de forma discreta con tu cámara, puedes inmortalizar su mirada de concentración, sus pequeñas manos cubiertas de tierra y su sonrisa satisfecha cuando termina su "obra maestra".
Esos recuerdos cuentan la verdadera historia de su infancia.
Ideas concretas para capturar estos momentos:
Cuando construyen una torre de Lego, no los interrumpas. Toma algo de distancia y fotografía su cara de concentración o su alegría (¡o frustración!) cuando la torre se derrumba.
Durante una merienda improvisada, capta la crema en su boca, sus pequeños dedos agarrando una galleta o su risa cuando algo se cae.
Antes de dormir, fotografía ese momento en el que escuchan atentos un cuento o abrazan a su peluche favorito.
Estos instantes cotidianos son invaluables, y una foto espontánea puede revivir toda la emoción de esos momentos incluso años después.
¡siempre prepárate!
Ten tu cámara o tu teléfono siempre a mano. Los momentos espontáneos no avisan, y desaparecen tan rápido como llegan. Por eso, estar listo te permitirá captar una mirada, una sonrisa o una acción inesperada.
Y tú, ¿qué momentos espontáneos de tus hijos te gustaría guardar para siempre?



